El paisaje que parece el borde del planeta. La selección de este mes te lleva a glaciares que crujen, estepas infinitas y canales australes — de Argentina a Chile, por tierra o navegando — durante la temporada que va de septiembre 2026 a junio 2027.
Hay territorios que no se visitan por sus monumentos ni su vida nocturna, sino por la escala de su silencio. La Patagonia y el Fin del Mundo son eso: el punto del planeta donde el continente se termina, entre glaciares que avanzan a la vista y canales que solo se alcanzan navegando. Este mes, Viaje y Punto reúne nueve formas distintas de recorrerla — por tierra, en crucero, en pareja, en familia o en solitario — para que elijas la tuya.
La Patagonia no es un solo lugar: es un territorio compartido entre Argentina y Chile, y una tercera ruta posible — navegarla. Septiembre marca el inicio de la primavera austral, cuando los parques reabren y la fauna regresa a la costa; el circuito se mantiene fuerte hasta el otoño de 2027, con octubre-marzo como temporada alta para trekking y cruceros. Estas son las puertas de entrada que este mes ponemos a tu alcance.

El Calafate, Bariloche y Ushuaia. Glaciares que avanzan sobre lagos turquesa, bosques andinos y la ciudad más austral del planeta como puerta al Canal de Beagle.

Torres del Paine, Puerto Natales y los canales del sur. Cumbres de granito que se levantan de golpe sobre lagos color turquesa, en uno de los parques más fotografiados del mundo.

Cabo de Hornos, Tierra del Fuego y los fiordos que solo se alcanzan por agua. Una forma distinta de vivir la Patagonia: sin mochila, sin trekking, con la inmensidad pasando frente a tu ventana.
“Viajar hasta el fin del mundo no es una hazaña de resistencia — es un permiso para asombrarse de nuevo.”
Nota editorial — Viaje y PuntoPorque hay lugares que se visitan y lugares que se recuerdan como si hubieran cambiado algo en uno. La Patagonia pertenece a la segunda categoría. Es una región que mide el tiempo distinto: en el crujido de un glaciar que avanza unos centímetros al día, en el viento que dobla los árboles hacia un solo lado durante generaciones, en la luz que a las cinco de la tarde ya parece de otro planeta. No hace falta ser un montañista experto para vivirla — basta con estar dispuesto a mirar más despacio: un cóndor cruzando un valle, un témpano desprendiéndose con un sonido que parece un trueno, un pueblo que sigue funcionando igual que hace cincuenta años. Vivirla ahora, en compañía de quien elijas, es también un permiso para asombrarse de nuevo.
No hay un solo tipo de viajero para la Patagonia. Estas son algunas de las formas en que nuestros viajeros suelen acercarse a esta experiencia.
Senderos como el Circuito W en Torres del Paine o la ruta al Fitz Roy premian a quien prefiere llegar al paisaje por su propio paso.
Los cruceros australes permiten vivir la misma inmensidad sin exigencia física: todo el paisaje llega a bordo, sin deshacer la maleta más de una vez.
Luz austral, glaciares, fauna marina y horizontes que cambian cada hora — pocos destinos ofrecen tanto por cuadro.
Circuitos flexibles entre Buenos Aires, Bariloche e Iguazú combinan naturaleza y ciudad en un mismo itinerario, para todas las edades.
Estancias patagónicas, lodges frente a glaciares y noches de cielo despejado, lejos del ruido habitual.
Quienes prefieren armar su propio ritmo, con un asesor que resuelve vuelos, hoteles y logística a su medida.
Los requisitos varían según el país y formato elegido (Argentina, Chile o cruceros australes). Esta es una referencia general — tu asesor Viaje y Punto confirma contigo los requisitos exactos vigentes al momento de tu viaje.
Para Chile se recomienda al menos 6 meses de vigencia a partir de tu ingreso; para Argentina, vigencia que cubra toda tu estancia.
México y Chile tienen acuerdo de exención de visa para estancias turísticas de hasta 90 días. Se te puede solicitar boleto de regreso y comprobante de hospedaje al ingresar.
Tampoco requiere visa para turismo de hasta 90 días, pero desde julio de 2025 exige seguro médico de viaje obligatorio durante toda tu estancia.
Obligatorio para ingresar a Argentina y muy recomendado también en Chile, especialmente si tu itinerario incluye zonas remotas de la Patagonia.
Ambos países pueden solicitar comprobante de salida (vuelo de regreso o hacia un tercer destino) al momento de tu ingreso.
No es obligatoria, pero se recomienda si tu itinerario incluye la zona de Iguazú dentro de un circuito más amplio, como el Gran Triángulo Argentino.
El clima patagónico cambia varias veces en un mismo día, incluso en verano austral. Térmica, aislante y rompevientos.
La radiación UV en el extremo sur es más intensa de lo que el clima frío hace pensar — protector solar alto todo el día.
Entre octubre y marzo es temporada alta: refugios, hoteles y cupos de crucero se agotan varias semanas antes.
En pueblos pequeños de Chile y Argentina no siempre hay terminal para tarjeta.
Para trekking sobre glaciares o circuitos largos como el Circuito W, la seguridad depende de la experiencia del guía.
Ushuaia, El Calafate y Punta Arenas manejan husos horarios y tiempos de traslado distintos a los de Ciudad de México.
La fauna y los glaciares de los canales fueguinos se aprecian mejor desde cubierta, con buena óptica a la mano.
Meses sin intereses y acumulación de puntos Viaje y Punto en todo el itinerario, terrestre o en crucero.
Distintas formas de vivir la misma temporada, según el ritmo de viaje y el nivel de actividad física que prefieras.
Circuitos por El Calafate, Bariloche, Torres del Paine o Puerto Natales, combinando trekking, glaciares y fauna austral con la comodidad de una base fija cada noche.
Navegación de varios días entre canales fueguinos y glaciares colgantes, con la comodidad de deshacer las maletas una sola vez. Ideal para quienes prefieren que el paisaje se mueva por ellos.
A bordo de un barco de mayor tamaño, con toda la comodidad de un crucero clásico: Puerto Montt, Punta Arenas, Ushuaia y Puerto Madryn en un mismo itinerario, sin renunciar al confort.
Consulta itinerario completo, tarifas, incluye y no incluye directamente en la página de cada experiencia — o platica con tu asesor para armar la opción que más se ajuste a ti.

Buenos Aires, Bariloche e Iguazú en un mismo circuito: tango, lagos andinos y una de las cataratas más imponentes del mundo.

Un recorrido que atraviesa el país completo: desde paisajes áridos del norte hasta los glaciares y canales del extremo sur.

De la capital chilena a Puerto Varas, Peulla y Puerto Natales: lagos color turquesa y glaciares a cielo abierto.

Buenos Aires, El Calafate y Ushuaia en un formato compacto: el glaciar Perito Moreno y el Canal de Beagle en pocos días.

Iguazú, Buenos Aires, Bariloche y El Calafate: el contraste más grande de la Argentina en un solo itinerario.

Un viaje diseñado a la medida que combina lo mejor de ambos países patagónicos en un mismo recorrido.

Navega desde Punta Arenas hasta el Cabo de Hornos, entre fiordos, glaciares colgantes y colonias de fauna marina.

Zarpando desde Ushuaia, un recorrido de expedición por canales patagónicos que solo se alcanzan navegando.

A bordo del Majestic Princess: Puerto Montt, Punta Arenas, Ushuaia y Puerto Madryn, con la comodidad de un crucero todo incluido.